
Por qué los emisores infrarrojos recubiertos de oro son realmente importantes
Imagínese un emisor infrarrojo estándar como una bombilla que brilla en todas direcciones. La mayor parte del calor se disipa hacia atrás, calentando el chasis de la máquina y desperdiciando energía. Es una lástima, de verdad.
Por eso, colocamos una fina capa de oro en la parte posterior del tubo de cuarzo. Esa capa funciona como un espejo, devolviendo todo ese calor hacia adelante, directamente sobre la pieza que se está procesando. De esta manera, se obtiene más calor donde realmente se necesita, y la máquina no se convierte en un enorme calentador.
Ajustar la tensión adecuadamente (de 110V a 575V)
La mayoría de las lámparas que se encuentran en el mercado funcionan a 230V. Pero su taller podría ser diferente. Quizás usted utilice un sistema norteamericano con 110V, o quizás tenga una planta industrial que opera a 480V o 575V.
Nosotros fabricamos estos dispositivos para adaptarnos a la tensión que ya exista en su red eléctrica.
La verdadera ventaja de utilizar una tensión más alta es que permite alcanzar los niveles de potencia deseados con menos corriente. Esto significa que se pueden utilizar cables más delgados, y los paneles eléctricos no se calentarán tanto. Además, si utiliza muchas lámparas, pasar de 230V a 480V evita esa molestia de caída de tensión. Ya no habrá “puntos fríos” al final de la cadena de lámparas.
Detalles sobre los materiales utilizados
Utilizamos cuarzo de alta pureza para proteger el filamento de tungsteno. Y ese recubrimiento de oro… no sirve solo para mejorar el aspecto visual. También ayuda a concentrar el calor y a alcanzar la temperatura deseada mucho más rápido.
En cuanto a los conectores, nos atenemos a lo básico: conectores estándar R7 o Sk15. Estos conectores se adaptan fácilmente a la mayoría de los calentadores industriales.
Un consejo rápido: revise sus enchufes. Si los contactos están dañados u oxidados, podrían causar puntos calientes. Estos puntos calientes podrían incluso derretir la carcasa de la máquina, lo cual es algo que nadie quiere tener que limpiar.
El equilibrio necesario
Existe un inconveniente: debido a que los tubos recubiertos de oro generan muchísimo calor en una sola área, ejercen mucha presión sobre el sistema de refrigeración de la máquina.
Si el flujo de aire es insuficiente, el tubo de cuarzo se sobrecalentará y se romperá. Es necesario encontrar un equilibrio entre la capacidad de refrigeración de la máquina y la capacidad de calentamiento del emisor. De lo contrario, tendrá que reemplazar los tubos con mucha más frecuencia de lo deseado.