
Después de pasar tiempo en 2,000 hogares europeos, se observó un patrón recurrente: las personas quieren un nivel de calor adecuado para su rutina diaria, y no al revés. Suelos fríos debajo del escritorio, rincones con corrientes de aire y el frío que invade el lugar de trabajo no solo son incómodos, sino que también dificultan la concentración, causan tensión en los hombros y agotan a las personas. Un calentador situado debajo del escritorio, diseñado para un uso práctico, proporciona calor por infrarrojos justo donde se necesita.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Hemos diseñado este dispositivo utilizando tecnología de infrarrojos, de modo que el calor se dirige hacia donde sea necesario, sin intentar calentar toda la habitación. El núcleo del dispositivo cuenta con un elemento de fibra de carbono junto con un reflector, lo que permite transmitir calor con pocas pérdidas. Funciona silenciosamente, consumiendo entre 400 y 800 vatios, por lo que no sobrecarga los circuitos eléctricos habituales. Su tamaño es lo suficientemente pequeño como para colocarse debajo del escritorio. Además, cuenta con protecciones prácticas como sistema de seguridad contra vuelcos y termostato automático de apagado. Se trata de un sistema para brindar comodidad personal, es decir, calentar el cuerpo y no el aire.
Por qué funciona en una oficina en casa
La comodidad y la productividad van de la mano cuando se trata de trabajar. Este calentador calienta las piernas y los pies, lo cual reduce las tensiones causadas por el frío y mejora la circulación sanguínea mientras uno está sentado. Dado que calienta únicamente en esa zona, se puede mantener el termostato principal estable y evitar perder energía en espacios vacíos. El calor llega en cuestión de segundos, por lo que no hay necesidad de esperar antes de comenzar el día. Se siente como estar bajo los rayos del sol, sin que haya movimiento de aire ni ruidos.
Detalles prácticos
Es importante colocar el calentador en el centro debajo del escritorio, manteniendo al menos 30 cm de distancia de las paredes, las telas y el propio escritorio. Está diseñado para proporcionar calor localizado, no para calentar toda la habitación. Por lo tanto, debe considerarse como un complemento al sistema de calefacción principal. Al igual que cualquier calentador eléctrico, debe colocarse sobre una superficie estable y nivelada, y conectarse directamente a la pared siempre que sea posible. Si la zona del escritorio tiene corrientes de aire, un tapón antiviento ayudará a mantener el calor generado.