
Cuando la puerta de un garaje municipal permanece abierta por motivos de reparaciones, el aire frío del invierno entra al interior, y el termostato indica una temperatura de 35°F. Los trabajadores se agrupan juntos, las herramientas quedan sin usar, y el sistema de calefacción del edificio intenta calentar un espacio que no puede alcanzar. En las instalaciones públicas, este ciclo hace que los costos anuales de calefacción aumenten mes tras mes.
Lo importante es la eficiencia del calentamiento
Constructimos calentadores infrarrojos para talleres de garajes utilizando tubos de cuarzo de onda media y elementos de fibra de carbono. El calor radiante viaja a través del aire sin necesidad de calentarlo primero, por lo que se siente el calor en cuestión de segundos desde que se enciende el aparato. Un aparato típico de 240V consume entre 3,000 y 5,000 vatios, y puede calentar un área de 400 a 600 pies cuadrados, calentando así la zona de trabajo, no solo el techo. Los emisores alcanzan rápidamente la temperatura deseada, y el reflector dirige esa energía infrarroja hacia donde están las personas y las piezas a trabajar. Los termostatos integrados mantienen la temperatura estable, y la protección contra vuelcos apaga el calentador si este es dañado.
Por qué esto funciona bien en los garajes
Los garajes municipales y talleres funcionan con puertas que se abren y cierran todo el día. Los sistemas centrales liberan calor cada vez que se abre la puerta, y luego deben quemar combustible para volver a calentar todo el espacio. Los calentadores infrarrojos, en cambio, calientan solo la zona ocupada, evitando así gastar dinero en calentar partes innecesarias del espacio. En la práctica, esto significa menos llamadas relacionadas con el frío, menos tiempo de espera hasta que la zona de trabajo esté caliente, y un flujo de trabajo más constante. Muchas instalaciones logran reducir sus gastos energéticos en un 20% durante los meses intermedios, y en invierno, los calentadores evitan que los suelos de concreto y las herramientas transmitan frío al personal. El resultado es un menor gasto anual en calefacción y un día de trabajo más productivo, incluso cuando hace frío.
Detalles importantes
Los calentadores infrarrojos calientan directamente los objetos y las personas, no el aire. Esa es su ventaja en espacios abiertos, pero también significa que el aire circundante puede seguir estando frío si uno se encuentra fuera del área iluminada por los calentadores. Es necesario utilizar varios calentadores para cubrir toda la área, y colocarlos a una altura de 7-9 pies para que cubran bien la zona de trabajo. Estos aparatos requieren un circuito dedicado de 240V, y deben ser instalados por un electricista cualificado. Funcionan mejor cuando se combinan con un sistema simple de cierre de puertas: cerrar la puerta durante las tareas cortas permite que el calor permanezca donde se necesita.